miércoles, 29 de diciembre de 2010

Poema en silencio



Arrastra la soledad

su propio mantra que musita:

silencios de meridiano reproche

sueños incubados en el confín de la palabra sin aleteos

(para no repetir silencio;

siempre silencio:

precedido y sucedido

por ese otro cojonudo pretexto de la subsistencia

que es el tiempo).


El mar, inmóvil, como lago de vidrio

es azogue y reflejo

de celestes, apocalípticas depresiones:

azules ensimismados

cabizbajos

suicidamente tenues

ante el rechazo de las nubes.


Mi ojo (tengo uno solo; uno que mira

— el otro dormita y vigila por dentro—)

se acomoda a la asfixia amoratada del momento

con pestañeos leves, avícolamente pausados y tediosos

de abanico cansado y capado

— ¡a quemarropa!— de cinetismos...


Los caballos de mar abaten con sus colas de ocio

artrópodas moscas inventadas por el agua

y los corales bailotean, como peinetas al desgaire

atrapando plancton que emite micro-alaridos de "¡Socorro!"

en burbujas diminutas cuyo equivalente

es la parálisis del más abyecto y amordazado mutismo.


Me pierdo en las algas que me persiguen

hasta descubrir que forman parte de mi pubis...


Entre mis dedos:

membranas transparentes de sílice y amianto...


Buceo en las cavernas del cielo-mar invertido:

inverso todo sin contienda

en los cuatro puntos cardinales

y más allá de lo cardinal-extraordinario:

en toda dirección cabalística

de lo ordinal y sucesivamente finito.


Surrealista la oblicuidad del juicio

arropado entre caracolas y estrellas de mar

envenenadas de salobre llanto y sangrante clorofila homicida

propagándose como un virus omnipresente y maligno

entre las corolas de las anémonas que pululan

gravitando sobre el fondo cristalinamente imposible

del cielo reventado de lenguas

e indefinibles sexualidades de lo pisciforme.


Me refugio entonces, perseguido por las algas

en una ostra que es molusco y vagina ancestral

de rotas cosmogonías

empollando allí su perla en concreciones de nácar y proteínico semen:

simbiosis e híbrido perfecto del sincretismo del mar

con lo aceptablemente absurdo

cuando nazca

entre sueño y pesadilla del agua

el hijo amado y predilecto de la luna.



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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.