lunes, 28 de septiembre de 2009

Al otro lado del alba


Cuando la tierra llora

no hay opción.


La conmoción sacude

las testas coronadas

y los asientos de piel

de los dictadores,

y la sangre llueve

en un diluvio,

y las llamas devoran

las cárceles de ignominia

donde se pudren huesos amados.


Cuando la tierra llora

no hay ni amanecer

ni ocaso.


Existe un claroscuro

de miedo y de esperanza

que las luces infinitas

no diluyen.

Cuando la tierra llora,

y los ancianos,

y los niños mueren,

y las madres abortan la vida,

surge del suelo un vaho

que ahoga el tiempo imperfecto

de los odios anquilosados.


Cuando la tierra llora

hay un llanto general

que brota de las entrañas

dejando un sabor de sal

en las pieles dormidas.


Déjame llorar contigo,

tierra.


Deja que junto a ti

derrame una sola de mis lágrimas.


Déjame besar tu seno

de frutos carcomidos

y rosas muertas.


Déjame darte vida.


Déjame hacerlo, tierra.


Buscaremos el camino

al otro lado del alba.




Primer ciclo (a un mes de tu partida)



28 a 28: primera circunvolución

completa de la espira.


30 ciclos de luz y sombra;

tú, neblina en la neblina mañanera

como un hálito.


4 docenas.

48 rosas domingueras.

Domingo a domingo ciclo de 7.


74, 47…: ritmo de edades que se miran al espejo…

confrontación del misterio

de universos diametralmente invertidos,

paradójicamente integrados

en carnal matriz

de un casi aborto fieramente aferrado

al útero que fue fragua y luego cuna.



Van Nuys, 28 de octubre de 2008

A un mes exacto de tu despedida…




Poema a la muerte de mi madre



Te fuiste como se van las visiones evanescentes:

silenciosa, calmadamente

como un susurro de tela dócil

rozando la piel que agradece.


Regalaste con tu presencia

la reciente nitidez de un sueño.

Tu cara hermosa sonrió

y tus ojos brillaron para mí

como en otros tiempos.


Supe que te irías un domingo,

desde hace muchos, en año bisiesto.

Supe que partirías en mi dormir,

para no desvelar mi sueño.

Supe que la brevísima angina de mi pecho

anoche a las 8

fue tu corazón

despidiéndose del mío,

tocándome

físicamente

por última vez.


Dios se apiadó de tu rota soberbia;

de mi niño egoísmo

en no querer saberte

ni verte sufrir.


Conversemos aquí,

sin lamentarnos,

aplaudiendo el breve minuto

de tu ocaso tenaz y triste

y tu serena y meteórica ascensión

al incierto consuelo

de otras realidades

tatuadas de arcoíris…


Ya no hay distancia.

Ya no hay temor

a la partida cuando gravite.


Dormiré esta noche

triste pero tranquilo,

nuevas certezas

venciendo

antiguos y crueles pavores.


Te recibo, entonces

como siempre quise:

a mi lado; tibia y dulce

como perfume de mariposa

después de la lluvia…

¡Bienvenida!


Van Nuys, domingo 28 de septiembre de 2008

(año bisiesto)




Agradecimientos



José de la Caridad Linares (Papín)

Ela Lee

Juan Manuel Lee

Patricia Lena

Anthony Ferguson

Ronda Ferguson

Elayne Ferguson

Mercedes de la Cruz

Caridad Santos

Yazmín Portell

Rosita Fornés

Rosa María Medel

José Antonio Jiménez

Jorge Luis Portell

Enid Zaslow

Stephen Zaslow

Kristin Zaslow

Alfredo P. Suárez

Guillermo A. Velandia

Claire Rexon

Joshua Rexon

Laurel Rexon

Carlos T. Ponnefz

Co-Workers at Pacifica Hospital

Janet Latto

Ramiro Báez

Rosa María Báez

Démaris M. Báez

Dr. José Luis Maya

María Antonia Chelin

Coretta Sánchez

María Gómez-Delgadillo

Nelly E. Escudero

Omara Rojas

Aurora Martínez

Dr. Pedro Izquierdo-Tejido

Robert Friedman

Susan Friedman

Dr. Ramesh Bashiri

Lázaro Ojeda

Antonio Pissani

Isabel Cristina (Tata)

Marlene Dussat

Antonio Besteni

Lourdes Rodríguez

Rolando Rodríguez

Mercedes Thompson

Charles Thompson

Gladys Centelles

Daisy Centelles

Maddie Buttler

Concepción Dy

Marylou Hernández

José Luis Oliveras

Mayra Báez

Janet Borroto Báez

Judith Borroto Báez

Jeniffer Borroto Báez

Ivonne Bess

Jeff Bess

Dulce Menéndez

Norma Casanova

No existe forma adecuada para agradecer el cuidado y el esfuerzo desplegado por Papín y Marlene durante años y sobre todo, durante la recta final. Gracias, tía Gladys y Daisy, por sumarse al esfuerzo. Gracias a Rolando y Ofelia, por anteponerla a sus propias necesidades en momentos en que ella lo necesitó.

Gracias especiales para ti, Brandon, por todo tu apoyo y tu amor hacia ella y hacia mí durante todos estos años y en este momento tan significativo de mi vida…



Un año entero sin ti, pero contigo



Tristeza, sí y también alivio.
Y este hueco enorme en el pecho que no se llena con nada...

28 de septiembre de 2008 - 28 de septiembre de 2009
Ciclo completo y perfecto.
Ya dimos la vuelta entera
alrededor del sol
tú y yo.



Dalia Victoria Centelles Vázquez (8 de enero de 1934 - 28 de septiembre de 2008)



Hija de Concepción y Félix

Nieta de Elvira y José

Hermana de Gladys

Sobrina de Adolfina, Amelia y Virgilio

Tía de Daisy

Primera Señora de Báez

Viuda de Martínez

Madre de Pedro



Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.