miércoles, 23 de septiembre de 2009

Principiae



Químicamente hablando

tú y yo

o viceversa

somos más:

la esencia habida

en la caótico-ordinaria

conjunción

de los tiempos carentes,

químicamente.


Ayer el elixir

de tus horas videntes

penetró las diez atmósferas onerosas

del cielo negro:

siete y tres

de las cábalas alquímicas

anaqueles de distrucción

en mi cuerpo

(materia devastada

cuyo origen

de todopoderosa nada

es la creciente decuplicidad

que acaricia).


Hablando.


Químicamente.


De hoy cuando saliste

a colgar un astro

en las cósmicas tendederas

del silencio arrepentido

(y yo vencí una montaña

sirviendo la incredulidad verde

de tus ojos

con ríos de lava oxidada

en espejos de estruendosa

soledad).


¿Mañana?


¿Qué ecuación de esta tierra

define

la adición sustraída

de las horas enmohecidas

y vueltas a cultivar de hastío?


¿Es ayer hoy menos muerte?


¿Es futuro

este presente

más nada?




Diálogo con un ave

–¿Dónde va el viento

que arrastra escamas de mariposa,

y lleva cabellos anónimos,

y polvo de tumbas muertas,

y llantos y risas sin boca?


–El viento huye.

Se monta en un sufrimiento de alas


y deja la tierra que lo desgarra

con sus pechos de selva.


–El viento escapa

la burla del cielo.


–El viento tiene miedo

a quedarse

solo.




Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.