domingo, 30 de mayo de 2010

Trapo al sol

(Con audio en la voz del autor)


Foto © Orlando Luis Pardo Lazo

Tomada de Boring Home Utopics


Con ropa de cama

la calle engalana

soleada y urbana

en ripios de Habana

tatuada en mi entraña

bandera cubana.


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Pedro F. Báez-May 2010



sábado, 29 de mayo de 2010

De aquellos tiempos...

(Con audio en la voz del autor)


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De mí recuerdas mi sexo

y mi forma de moverlo

el olor a cobre

y a deseo

que aspirabas

en la zona sacra

y proscrita

de mis inhibiciones

mi rostro gatunamente angular

de insular y visionario sincretismo

la forma

de hacerte gemir

para morderte los labios

en el paroxismo

al borde

de aquel abismo

de jóvenes

concretísimas

parcamente urgentes

existencialidades...


De ti guardo tu boca

con sabor

a néctar de piña

mi vampírica tendencia

a libar en moretones

la yugular derecha

de tu cómplice cuello

mi lengua en la húmeda

y salobre intimidad

de tus precipicios

tu pelo rebelde batiendo

guerra de guerrillas

contra el ejército inexorable

de mis dedos

tus pecas (doradamente adolescentes)

los tres vellos breves

que sobre tu nariz

eran pista de despegue

hacia otros puntos

cardinalmente vedados

de tu inexplorado

mariano relieve...


De nosotros

el rubor y la risa

la estrechez del minuto

los sueños

que se escapaban

al espacio como globos inciertos

la intransigencia

del medio asfixiante

y de los mayores

sumisos a su culto

la historicidad aplastante

de nuestro propio protagonismo

el aplazamiento

—ahora insoslayable—

de gritar

nuestras verdades

en la atmósfera intimista

de tu oído

junto al mío.


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Pedro F. Báez-May 2010



viernes, 28 de mayo de 2010

Secuestro



No tiene conciencia cierta de qué le está pasando, pero la han metido en este auto y el susto le impide gritar, aunque piensa (en medio de su atolondramiento) que aunque gritase nadie la entendería en este lugar extraño donde no hablan su lengua ni alcanza a distinguir a alguien remotamente parecido a ella. El aire acondicionado le da en pleno y siente la artificialidad de esta gélida corriente que provoca un leve y ronroneante susurro por todo su ser. Siente terror pero comprende que no hay nada posible que hacer en su caso y que, tal como había escuchado a otros que habían pasado por la experiencia, tal vez el desenlace no fuera tan tremendamente traumático o mortal. Lo peor sería, —según recordaba haber oído— es que disfrutaran por un tiempo de su fresca belleza y luego, una vez saciados todos los aspectos del deseo de poseerla y de la curiosidad que pudiera inspirar, la abandonaran en algún lugar a merced del azar, sin agua ni comida ni forma alguna que garantizara una mínima esperanza de escapatoria o supervivencia.


Había oído hablar a los dos hombres y los había visto intercambiar dinero, mientras él la miraba con esos ojos llenos de admiración y codicia que había descubierto ya en otros rostros. No le parecía mal tipo: alto, robusto, con manos grandes de dedos gruesos y callosos. Pero la aterraba la idea de estar a su merced y de sentirse responsable de proporcionarle el placer que él anticipaba y de seguro, demandaría. Se sentía pequeña e inexperta, apenas venida al mundo como para que le colgasen una obligación tan enorme y ultrajantemente pesada.


El aire. El aire acondicionado y su helado soplar la tenían ya en un estado de entumecimiento. De pronto todo se oscureció. El auto se había detenido. Él, que hasta ese momento se había mantenido absorto en la conducción del vehículo ahora de nuevo la miraba y le sonreía con ojos brillantes, hasta que finalmente, la tomó delicada pero firmemente y la sacó del auto en medio de la oscuridad. Sintió que se iba a desmayar entre sus manos con el vaivén que provocaban la certeza de sus pasos. La luz acarició nuevamente su dermis. Percibió olores, humedad, calidez y voces. Verdor, mucho verdor. Trinos. Brisa. Agua. Rojos. Naranjas. Azules. El vértigo la hizo desear que todo terminara allí mismo. Unos niños gritaban y ahora se acercaban con ojos tan brillantes como los de él, observándola con curiosa alegría. Él la sostuvo brevemente en el aire y luego la colgó de una de las ramas intermedias de un árbol mediano.


—Aquí tienen la planta que les prometí. Ahora tienen ustedes la responsabilidad de cuidarla para que siempre tenga flores y nos deleite con su perfume.


El suave frescor del agua prodigada ahogó el último vestigio de un temor cada vez más lejano y a las claras, falto de fundamento. Decidió tranquilizarse y dedicarse a florecer.


Pedro F. Báez-May 2010



jueves, 27 de mayo de 2010

Pseudohaiku de la perla y los cerdos

A ti, que a veces dudas...


(Con audio en la voz del autor)


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¡Brille la perla

por derecho! ¡Vayan los

cerdos al chiquero!


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Pedro F. Báez-May 2010



miércoles, 26 de mayo de 2010

Haiku de las tres definiciones

(Con audio en la voz del autor)


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Flor, el poema.

La palabra, semilla.

Tú, el amor.


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Pedro F. Báez-May 2010



martes, 25 de mayo de 2010

Poema sobre ruedas para un niño de Cuba

(Con audio en la voz del autor)


Foto © Orlando Luis Pardo Lazo

Tomada de Boring Home Utopics



Se come con su carriola

La Habana entera

—por portales y aceras—:

carriola habanera.


Niño que no sabe

de cuitas y de quimeras

feliz y sonriente

sudando va y corretea

con su carriola blanca

que hasta otro mundo lo lleva.


Futuro sobre dos ruedas

que aún no sabe que lo espera

un horizonte de dudas

y de promesas complejas...


Mientras alegre y ligero

va gritando en su carrera

para que cedan el paso

a su carriola que sueña.


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Pedro F. Báez-May 2010



domingo, 23 de mayo de 2010

Múltiplos

(Con audio en la voz del autor)


De cometas
he de sembrarte

para en ti

perpetuar el misterio

para repoblar

mundos distantes

y renovar

el viejo

rito

a plenilunio...


Cuando las eras

vaciadas

de anacrónicos

utópicos

calendarios

sean sólo

un estrato tras otro

de geológico, demarcado

aburrimiento

y reclame el cielo

su dote

de mareas

y orgiásticas resacas

en una tarde

asfixiada

de inmisericorde

trágico-trópico

agosto...


Seremos

entonces

únicos y parcamente

infinitos:

oblicuos hijos del tiempo:

sucesores

—en apoteosis—

a la optante nulidad

del vacío.


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Pedro F. Báez-May 2010



sábado, 22 de mayo de 2010

Haiku para una negra que inspira

(Con audio en la voz del autor)


Foto © Orlando Luis Pardo Lazo

Tomada de Boring Home Utopics


¡Cubana bella

en rojo — con guitarra

y micrófono —!


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Pedro F. Báez-May 2010



viernes, 21 de mayo de 2010

Pseudofábula de las tres potencialidades

(Con audio en la voz del autor)


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Nictálope

el miedo

atisba desde el claroscuro

en relieve

como

el fantasma

de un animal

parido

de profundidades.


La espera

míope

estruja sus manos

haciendo remolinos

con el miedo en sarta

que como rosario

transita

temblando

entre sus dedos.


La duda astuta

visionaria y con lentes

aguarda pacientemente

el discurrir

de la espera

—que desgarra al miedo—

y los monta

guiándolos con maña

al establo de lo absurdo

donde los ceba

—destinándoles,

sin resistencia—

la elegante apatía

de sus propios

pesebres.


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Pedro F. Báez-May 2010



jueves, 20 de mayo de 2010

La huella de tu silencio hecho palabra

A Jorge Brown González (3 de febrero, 1970 - 6 de mayo, 2003)


Visitad su página El silencio hecho palabra y conoced a este joven genio que partió a destiempo —amando y siendo amado—.


(Con audio en la voz del autor)


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Te recibo

Jorge

de brazos de tu tía...


Te presiento

a distancia

nadando

en los

tristes

ojos

de tu madre:

delicadamente

omnipresente

desgarradoramente

hermoso

lamentablemente

ausente

lacerantemente

recordado

y querido...


¿Fue la heroína

o

la incertidumbre

de no saber

si

llegar

a la talla

del héroe?


¿Fue la blancura

cósmica

de tus insomnios

o

el beso

lunar

de la aguja

que mordía tu piel

expectante

con ensoñaciones

de trigo

y leche?


Perteneces

ahora

a otro dominio...


Arropado

en los astros

la nitidez te define

finalmente

a salvo

finalmente

perfecto:

finalmente

tus palabras

son más acuciantes

que

el silencio.


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Pedro F. Báez-May 2010



Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.