viernes, 27 de mayo de 2011

Intimidades y Entornos XXIII: Cinco días después de Phoenix


He de renacer
cubierto de flores
como una primavera
consagrada y repentina
en medio
de un diciembre mudo
y blanqueado
de aburrimientos.

He de agitar los brazos
y volar
sin restricciones,
relanzando el vuelo
de Ícaro
sin quemar alas
ni caer
grávidamente
en ruinosos laberintos
redentores del eco.

He de ser
Minotauro,
Fama
y Arpía:
monstruo
coronado
para este tiempo.

He de ser ave,
nota sin límiites
que serene
de músicas
el cielo
ronco de truenos.

He de ser aire
y río
piedra y loma
mar y terso prado
anclados
en el desierto.

He de ser
pozo
y guía
mano y lengua
libro y velero.

He de ser
lo imprevisto.

He de ser
cuando pueda.


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domingo, 22 de mayo de 2011

Intimidades y Entornos XXII: ¡Con retraso y repitiendo, pero aquí estamos!

Queridos amigos:


Aseguro que no tengo Alzheimer's, no estaba pasado de tragos, ni padezco demencia. Tampoco están ustedes chiflados o viendo y escuchando doble de propio albedrío. Sucedió, simplemente, que estaba agotado después de casi tres días de intensas actividades y fortísimas emociones. Y todo ello, casi sin dormir...


Olvidé en el transcurso de mi conversación con ustedes que había recitado el poema para abrir nuestra cita (había grabado cuatro videos anteriores que no me dejaron satisfecho) y lo repito al final, tal como lo había planeado en las tomas anteriores, sin siquiera sospechar que en esta toma final, yo lo había declamado... ¿Principio de chochez?


En cuanto al retraso en subir esta entrada (ya estoy de regreso desde hace algunos minutos en Los Ángeles): la conexión a internet del hotel no era de las más rápidas y me hubiera llevado horas subir este corto video a la página.


No me arrepiento, sin embargo. Todo sucede por razones necesarias, justificadas y mucho más allá de nuestra propia voluntad.


Los quiero a todos.





De las rosas del silencio
arrancaste un pétalo
y lo entragaste al alba
con cortesía brutal.
Regalaste al mediodía
la primitiva blancura
de los lirios
que gozosos crecían
en el pozo de tus manos.

Le diste al viento
una caricia dorada
y una nota voladora
con alas de vergel.

Llamaste al horizonte
y juntos bailaron
una danza de azúcares
y arcoiris perfectos.

Tomaste mis manos,
mis manos de noche
y estrellas sin luna.
Las besaste
y te echaste
a reír.


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miércoles, 18 de mayo de 2011

Intimidades y Entornos XXI: Los zapaticos de rosa, para Luisa


de José Martí

Hay sol bueno y mar de espumas,
Y arena fina, y Pilar
Quiere salir a estrenar
Su sombrerito de pluma.

"¡Vaya la niña divina!"
Dice el padre, y le da un beso,
"Vaya mi pájaro preso
A buscarme arena fina!".

"Yo voy con mi niña hermosa",
Le dijo la madre buena:
"¡No te manches en la arena
Los zapaticos de rosa!"

Fueron las dos al jardín
Por la calle del laurel:
La madre cogió un clavel
Y Pilar cogió un jazmín.

Ella va de todo juego,
Con aro, y balde y paleta:
El balde es color violeta,
El aro es color de fuego.

Vienen a verlas pasar,
Nadie quiere verlas ir,
La madre se echa a reír,
Y un viejo se echa a llorar.

El aire fresco despeina
A Pilar, que viene y va
Muy oronda:"¡Dí, mamá!
¿Tú sabes qué cosa es reina?"

Y por si vuelven de noche
De la orilla de la mar,
Para la madre y Pilar
Manda luego el padre el coche.

Está la playa muy linda:
Todo el mundo está en la playa;
Lleva espejuelos el aya
De la francesa Florinda.

Está Alberto, el militar
Que salió en la procesión
Con tricornio y con bastón,
Echando un bote a la mar.

¡Y qué mala, Magdalena
Con tantas cintas y lazos,
A la muñeca sin brazos,
Enterrándola en la arena!

Conversan allá en las sillas,
Sentadas con los señores,
Las señoras, como flores,
Debajo de las sombrillas.

Pero está con estos modos
Tan serios, muy triste el mar:
¡Lo alegre es allá, al doblar,
En la barranca de todos!

Dicen que suenan las olas
Mejor allá en la barranca,
Y que la arena es muy blanca
Donde están las niñas solas.

Pilar corre a su mamá:
"¡Mamá, yo voy a ser buena;
Déjame ir sola a la arena;
Allá, tú me ves, allá!"

"¡Esta niña caprichosa!
No hay tarde que no me enojes:
Anda, pero no te mojes
Los zapaticos de rosa."

Le llega a los pies la espuma,
Gritan alegres las dos;
Y se va, diciendo adiós,
La del sombrero de pluma.

Se va allá, donde ¡muy lejos!
Las aguas son más salobres,
Donde se sientan los pobres,
Donde se sientan los viejos!

Se fue la niña a jugar,
La espuma blanca bajó,
Y pasó el tiempo, y pasó
Un águila por el mar.

Y cuando el sol se ponía
Detrás de un monte dorado,
Un sombrerito callado
Por las arenas venía.

Trabaja mucho, trabaja,
Para andar: ¿qué es lo que tiene
Pilar que anda así, que viene
Con la cabecita baja?

Bien sabe la madre hermosa
Por qué le cuesta el andar:
--¿Y los zapatos, Pilar,
Los zapaticos de rosa?"

"¡Ah, loca! ¿en dónde estarán?
¡Dí dónde Pilar!" –"Señora",
Dice una mujer que llora:
"¡Están conmigo, aquí están!"

"Yo tengo una niña enferma
Que llora en el cuarto obscuro,
Y la traigo al aire puro,
A ver el sol, y a que duerma.

"Anoche soñó, soñó
Con el cielo, y oyó un canto,
Me dio miedo, me dio espanto,
Y la traje y se durmió.

"Con sus dos brazos menudos
Estaba como abrazando;
Y yo mirando, mirando
Sus piececitos desnudos.

"Me llego al cuerpo la espuma.
Alcé los ojos, y ví
Está niña frente a mí
Con su sombrero de pluma.

"¡Se parece a los retratos
Tu niña"--dijo:--"¿Es de cera?
¿Quiere jugar? ¡si quisiera!…
¿Y por qué está sin zapatos?

"Mira, ¡la mano le abrasa,
Y tiene los pies tan fríos!
¡Oh, toma, toma los míos,
Yo tengo más en mi casa!"

¡No sé bien, señora hermosa,
Lo que sucedió después:
¡Le ví a mi hijita en los pies
Los zapaticos de rosa!"

Se vio sacar los pañuelos
A una rusa y a una inglesa;
El aya de la francesa
Se quitó los espejuelos.

Abrió la madre los brazos,
Se echó Pilar en su pecho,
Y sacó el traje deshecho,
Sin adornos y sin lazos.

Todo lo quiere saber
De la enferma la señora:
¡No quiere saber que llora
De pobreza una mujer!

"¡Sí, Pilar, dáselo! ¡y eso
También! ¡tu manta! ¡tu anillo!"
Y ella le dio su bolsillo,
Le dio el clavel, le dio un beso.

Vuelven calladas de noche
A su casa del jardín;
Y Pilar va en el cojín
De la derecha del coche.

Y dice una mariposa
Que vio desde su rosal
Guardados en un cristal
Los zapaticos de rosa.


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lunes, 16 de mayo de 2011

Intimidades y Entornos XX: Existencial y felicitaciones

FE DE ERRATA: Mil disculpas pido a Milagros Morales y a todos los aragoneses, porque en el transcurso del video me refiero a "la gran poeta leonesa Milagros Morales", cuando debía haberme referido a ella como "la gran poeta aragonesa..." La mención del Moncayo debió haberme alertado del error, por su situación geográfica, pero no fue así. Me doy cuenta ahora, al publicar y revisar el video... Nada, que rectificar es virtud, y como tengo pocas, rectifico.

Muchas gracias.



En el espacio
limitado
de las horas
voy a echar a jugar
los ojos
como dados...

Si he muerto
tantas veces
no importa
una más.

Si he muerto de hastío
pegado a los barrotes
del aire.

Si he muerto de silencio
ahogado en los valles del eco
que hacen burla
del sonido.

Si me he ido
desgastando
en coágulos blancos
de placer
y furia
cómo no jugar
entonces
a la suerte
y a la mentira
como tal
de la suerte.

Cómo,
si en cada pecho
estrujado
ha brotado
una gota
de amarga paz
taciturna
confundida
con el rubor de la sangre...

¿Cuánto pagar
en este juego sin billetes?

¿Cuánto plegarme
ante la igualdad
y la humildad
que son álgido reflejo
en proyección absoluta
de apaleado egoísmo
y arrastrada culpa?

¿Hasta dónde
hay paciencia y camino
para la incorregible añoranza
de mis pies sin alas?

¿Hasta cuándo?
¿Hasta la muerte?

Si la muerte
me ha venido
de silencio
de placer
de hastío...


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sábado, 14 de mayo de 2011

Intimidades y Entornos XIX: Espejismo



Subió al cielo
la luz
y se hizo nota:
música
de paisaje celeste
que rebota en cascada
sobre la tenue quietud
de la mañana
pálidamente
azul
arropada en visajes
de ascendente bruma
y declinante afelio.

Un ángel sin rumbo
navega en arco
el tímido,
apenas perceptible
rubor del aire.

Tal vez sea este ángel
emisario de mis ojos.

Sobre la curva
del horizonte se posa
y su aleteo aquieta:
punto en blanco
sellando
las compuertas
del infinito...


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martes, 3 de mayo de 2011

Disculpen la camiseta

(Poema con voz al final)


Pero la alegría y la emoción me embargan y así estaba vestido en mi casa cuando descubrí que me había llegado el libro de Elvira y tomé las fotos.


He ido a recoger el correo esta noche y me encuentro un sobre verde con la dirección y la escritura de Elvira Daudet, y dentro, su último poemario, Laberinto Carnal, que sólo al hojearlo, me deslumbra con destellos de fabuloso y bien dotado cofre, y justo a sólo horas de la presentación oficial del libro en:



Libertad 8


Chueca, Madrid


A las 20 horas(8 p.m.),


A cargo del insigne escritor Jaime Alejandre.


La cita es mañana, miércoles 4 de mayo.



Los dejo con este minúsculo poema que me inspira el recibir esta nueva joya de Elvira Daudet.


Como que es de noche ya y las luces interiores no son idóneas a esta hora para filmar, no habrá video, sino un audio y esta nota de regocijo y de agradecimiento.


Gracias mil, Elvirita, por tu poemario y por esa dedicatoria de tu puño y letra que me ha arrancado lágrimas de incredulidad y alegría. En días siguientes, haré más pausada y profunda lectura y reflexión de todo, como merece y para corresponder a tu inmenso talento y tu hermoso gesto de hacerme llegar tu libro.


Un beso mío multiplicado por todos los besos que te darán los demás mañana.





Carnal, terrenal y marina


(Con audio en la voz del autor y música de fondo)


Gracias, querida Elvira. Ya soy parte de tu alumbramiento.



(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor)


Carnal laberinto

del reloj que apremia:

la palabra, amaga

la insomne duda, acecha...

Y terrenal y marina

la musa hecha verso

se eleva.




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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.