sábado, 12 de septiembre de 2009

HOMENAJE


De las rosas del silencio

arrancaste un pétalo

y lo entragaste al alba

con cortesía brutal.

Regalaste al mediodía

la primitiva blancura

de los lirios

que gozosos crecían

en el pozo de tus manos.


Le diste al viento

una caricia dorada

y una nota voladora

con alas de vergel.


Llamaste al horizonte

y juntos bailaron

una danza de azúcares

y arcoiris perfectos.


Tomaste mis manos,

mis manos de noche

y estrellas sin luna.

Las besaste

y te echaste

a reír.




2 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Me gusta este poema lleno de amor y de optimismo. También a mi me entran ganas de echarme a reir besando unas manos. Saludos cordiales.

lys dijo...

Es precioso el poema, deshojar rosas y lirios y lanzarlos a las brisas, es mi pasatiempo favorito, lo que pasa es que tiempo tengo poco, pero me gusta soñar.

Te dejo un saludo

Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.