domingo, 13 de diciembre de 2009

Abnegación


A ti, que desde siempre me proteges.


Oye la madre

el grito del hijo:

pánico azul

en los labios;

roto el pecho de dolor

y cardíaco augurio:


"¡Ayúdame, madre!"

— musita—.


Atraviesa

arcos de tiempo

y eras

insospechadas;

araña

en años-luz

el eco perdido

de las distancias:

escarba la tierra

fósil

removiendo

mil galaxias:


"Aún no es tu hora, hijo..."


Abre los ojos:

todos lloran:

esta vez de alivio;

sorpresa

en las miradas...


En el halo

de luz intensa

del quirófano

se alejan los brazos

de la madre amada.


"Me salvaste, madre...

gracias de nuevo".


Y regalas una sonrisa

a tu madre abnegada...




3 comentarios:

Dama Blanca dijo...

Wow, se pone la carne de gallina... precioso :)

Pedro F. Báez dijo...

Gracias, Dama Blanca. Sentí lo mismo a medida que lo iba escribiendo. Abrazos :)

Anónimo dijo...
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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.