
¡Qué pesadilla, Prudencio
mira cómo está La Habana
cada día más repleta
más sucia y abandonada!
Ciudad capital por siglos
del mundo la gran envidia
¿qué pasó con la que un día
fue la reina indiscutible
del Caribe y es posible
que hasta la propia París
sintió en su fina nariz
el impacto de La Habana
que histórica y siempre urbana
resplandecía en limpieza
en monumento y belleza
en paisajes y en lirismo
cuando llegó el comunismo
y la sumió en la pobreza?
¿Dónde fueron sus neones?
¿Por qué caen sus edificios?
Es como un cruel maleficio
de abandono y cobardía
dejar que la que fue un día
urbe sin más competencia
se pudra en la decadencia
la oscuridad y el olvido
mientras Fidel y el Partido
no dan más que demagogia
y se derrumban la Logia
el Malecón y hasta El Prado.
Casi no hay alumbrado
y las tiendas ya no existen
mientras, el pueblo subsiste
cada día más seguro
que éste no es el futuro
que le prometiera un día
el barbudo que fingía
ser de todos más cubano
y resultó ser tirano
que en vez de traer progreso
ha propiciado el regreso
de los bueyes y el caballo
y de que en el mes de mayo
no haya un mango en toda Cuba
cuando los mangos en Cuba
de mayo a agosto llovían.
Pero ya se va acercando
para La Habana su día
cuando esplendorosa ría
nuevamente remozada
y Nueva York, asombrada
llame a Madrid y le diga:
"yo creo que ya esta tía
se ha estirado los pellejos:
no le queda nada viejo;
todo está muy reluciente
tiene hasta blancos los dientes
y relumbra de limpieza:
no me cabe en la cabeza
que dejada la apatía
haya quedado esta tía
como reina de belleza..."
Y es que La Habana es amada
por poetas y pintores
por bailarines, cantores;
por el pueblo que la vive
y por ella se desviven
los turistas que la acosan
por eso aún más hermosa
se erguirá de entre sus ruinas
como la joya más fina
para asombro y regocijo
de sus orgullosos hijos
que amorosos la restauren
la respeten, la restañen
sin alterar en su historia
los siglos que ya tenidos
son de tradición el nido
la síntesis y leyenda
de una Habana sin prebendas
sin batistas ni fideles
una Habana que en sí muestre
todo lo bueno legado
por los tiempos del pasado
pero que a tiempo seguro
tenga perfil de futuro
para enfrentar su presente.
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