(Con audio en la voz del autor)

Dulce tristeza
sentada
sobre mi pecho
como el cosquilleo
de mil palomas atrapadas
como murciélagos
en las cavernas
de mi soledad que en ecos
solloza
y se transforma
en subterráneo manantial
de líquida sombra
en denso fluir
sobre los valles
del silencio
que solidario
me acompaña
y me arropa.
(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor)





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