miércoles, 4 de noviembre de 2009

El abuelo



A mi abuelo Virgilio, el hombre más hombre que conocí en mi vida


El abuelo tiene

el pecho enjuto

y los cabellos

como fichas de dominó.


El abuelo tiene

manos de hombre

que no precisan

de una caña;

el paso ligero y recto;

la frente

sin una arruga.


El abuelo tiene

un corazón

sin pliegues

que jugó con la alegría

y palpita sin descanso

en un recuerdo

de hijos muertos.


El abuelo duerme

y se desvela

en la ingratitud

de un piso de oficina

y me da sus quejas mudas

y me da un nuevo aliento

de palabras sin haches

ni tildes.


El abuelo se gasta

en las tinieblas crecientes

de la luz que se escapa.


El abuelo tiene

un hambre

insaciable.


El abuelo tiene

frío.


El abuelo está

solo.


1984




1 comentario:

Domingo Puerta dijo...

Cuánto mejor nos iría si escucháramos y aprendiéramos más de la tercera edad, fuente inagotable de sabiduría y buenos consejos. No digo de arrinconar a los jóvenes, que son presente y futuro, pero sí de ceder más espacio a la madurez y experiencia que sólo dan los años. Que haya un equilibrio, vamos.

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La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.