martes, 5 de enero de 2010

Un experiencia personal para compartir con mis amigos


El día de hoy, martes 5 de enero de 2010, a las 2:37 de la tarde y como resultado de un patético complot de individuos despreciables con poca conciencia y mucho menos talento, fui despedido desconsiderada e irrespetuosamente de una posición que desempeñé brillante, ética y orgullosamente por 15 años.


No hubo explicaciones, recato ni mucho menos, clase. Se le metió en los cojones al árabe advenedizo (nada en contra de los árabes; pero éste, en particular es un ignorante, mala leche e hijo de puta) sacarme porque no soportaba la carga de su déficit profesional y personal contra la montaña de mis múltiples y más que documentados y demostrados éxitos y afectos. Tuvo, en su empeño, un coro reducido de hienas sin otra cosa mejor que hacer que darse a la tarea de ver cómo me hacían la vida imposible para lograr que dimitiera sin tener ellos que justificar nada ni pagar indemnización por desempleo. Pero se cogieron todos los culos con la puerta: resistí por seis meses y al final no les quedó más remedio que recurrir a la argucia de los sucios: eliminaron mi puesto por 'innecesario'...


Yo, profesionalmente, no tengo temores. Mi extensa y variada experiencia de 25 años de labor ininterrumpida en los mejores ámbitos y un Curriculum Vitae con envidiables credenciales, aciertos y recomendaciones me garantizan empleo incluso en el presente clima económico. Tomaré un tiempo de descanso y después veré qué rumbos tomo.


Lo que me jode, lo que me indigna, lo que me hiere es, primero, que no había necesidad alguna de que yo perdiera mi trabajo y que el proyecto que tan amorosamente cuidé por 15 años esté siendo desmantelado burda y solapadamente sin importarles para nada las vidas humanas y las personas que han hecho de este sitio su hogar desde hace mucho por adversidades de la vida y de la salud. No les importa. En su primera reunión como CEO (siglas en inglés que significan Principal Jefe Ejecutivo) en octubre, anunció ante las caras y los oídos atónitos de todos cuantos estábamos presentes que el hospital no estaba para dar cuidados o servicios a todos, sino "para hacer dinero" con aquéllos que tuvieran mejor seguro de salud y que yo no debía traer más "basura de pacientes" (refiriéndose a los pobres infelices que por 15 años costearon con sus enfermedades crónicas —necesitadas de cuidados— los salarios de más de 400 empleados) . Bastó que lo exhortara a reconsiderar su falta de tacto y delicadeza para que con una mirada displicente y llena de ira, me declarara la guerra abiertamente. No me arrepiento ni me arrepentiré jamás.


Lo segundo que me jode es que no fue frontal ni limpio el cretino. No se atrevió nunca a enfrentarse conmigo cara a cara y ni siquiera hoy dio el frente a la hora de despedirme. Se escudó siempre tras las faldas de tres mujeres que son realmente tres hienas sin madre, porque conciencia, integridad y numen femenino no tienen ninguno. Ellas se prestaron para hacerle el jueguito e intentaron hacer un cerco alrededor mío que me asfixiara...


No sé si el programa sobreviva intacto sin el concurso de mi intachable reputación profesional y de mi experiencia. Si las cosas continúan como estaban en los últimos seis meses, más valdría que lo cerraran y llevaran a todos estos pacientes a lugares donde realmente van a recibir los cuidados, atenciones y recursos que requieren. Yo luché hasta el último momento porque así fuera.


Será ellos y no yo, quienes tendrán que rendir cuentas en esta vida, y al final.


Yo, hijo de la carne y de la divinidad, me paseo sin miedo, con la cabeza en alto y el corazón limpio como el día en que nací.


Para ellos, porque soy cubano, creyente y un poco supersticioso, va este conjuro, por si acaso:


Conjuro de protección contra M, V, P y M


No deseo mal a nadie, ni siquiera a mis enemigos. Sólo busco protección divina y justicia. Luz, mucha luz contra las fuerzas oscuras de la maldad. Que así sea...



Si deseas mi mal, sólo mal recibirás.

Si deseas mi puesto, mi puesto en suplicio tendrás.

Si deseas opacarme, opacado ya serás.

Si deseas poder en contra, contra mí nunca podrás.

Si deseas ver mi ruina, tú y no yo se arruinará.

Si mi muerte deseares, la muerte por ti vendrá.


Todo mal que me desees, contra ti se volverá:

yo soy Pedro, hijo de Dalia

y de Bárbara obtendrán

el estado de las cuentas

que en justicia pagarán.


San Miguel en hombro izquierdo

y en derecho está San Juan

y Dios sobre mi cabeza:

¿qué mejor team pa' ganar?


Quien conmigo a mal se meta

mal al rato acabará

que misterios son misterios

y yo tengo en quien confiar.




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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.