domingo, 25 de abril de 2010

Tú y yo fardos...

A ti, querida amiga, que dudas y preguntas...


(Esta vez sin voz del autor; para reflexionar y ser escuchado, interiormente, con la voz de cada cual que lo lea y lo interprete a su propia capacidad y de acuerdo con su necesidad particular. Los dejo, como ilustración y como regalo para hoy, frente al emplazamiento imponente e insoportable de una página en blanco)




¿Qué somos

sino

fardos

repletos

y desechados

—al final—

por la vida?


Ligeros

así

—en último

intento—

descompuesta

—en ceniza—

la memoria

se sublima.




6 comentarios:

I.M. dijo...

Tienes un talento extraordinario. The blank page was genius.

MiLaGroS dijo...

Tienes razón Pedro que somos si no fardos. Que se secan cortados y se dispersan. Un beso grande artistazo

Clara Schoenborn dijo...

Me has dejado en silencio, cavilando en esta sentencia, que por condensada y casi implacable, cala hondo y hiere nuestra frágil condición perecedera y que como tal, se aferra a la memoria para trascender. Excelente Pedro, me ha encantado. Besos y abrazos.

Anouna dijo...

Somos una bruma de mañana, que en la tarde, ya no está...y somos fardos.

Muy profunda reflexión, me ha gustado mucho sumergirme en ella.

Besos,

Anouna

Domingo dijo...

Quiero creer que no morimos del todo mientras alguien nos recuerde. Basta con que una sola persona nos guarde en su memoria para no sufrir la extinción total. Haced felices a los que os rodean, hacedles la vida fácil y agradable, sacad una sonrisa al deprimido, ofreced vuestro hombro al abatido y levantad al caído, y vuestra vida no habrá sido en balde. Podemos hacer mucho bien antes de desaparecer. Hagámoslo y, entonces sí, marchémonos tranquilos, sin deudas.

Pedro F. Báez dijo...

Ivonne, gracias por tus bellas palabras, que a mis ojos son inmerecidas, pues simplemente hago lo que me apasiona, que es escribir y es para mí un placer y un privilegio que personas de todas partes puedan leer y opinar sobre lo que escribo. Muchos besitos para ti.

MiLaGroS querida, sí, somo fardos, pero en el ínterim, seamos fardos que viven y hacen la diferencia en el mundo. Este poema lo hice pensando en nosotros, en ti y en mí, por todas las cosas que sabes... Besos y abrazos, ángel mío.

Clara, viniendo de ti, que tienes un altísimo sentido del gusto, de lo filosófico y eres asimismo altamente sensible, tu comentario es un regalo preciado y muy bien recibido. Gracias, amiga, por venir y por captar el sentido y el sentimiento de este poemita que, aunque breve, encierra una verdad amargamente hermenéutica. Abrazos y besos para ti.

Anouna, qué alegría tenerte por aquí y qué alegría leer tu comentario y saber que te agrada el poema. Espero que las cosas estén un poco más "normales" en Chile, luego de ese terrible seísmo y sobre todo, para ti y para tu familia. Abrazos, estimada amiga y un beso en la frente.

Domingo, eres un filósofo y un enamorado de la vida y de la Humanidad, cualidades que admiro en ti profundamente, porque cuando en nuestra perspectiva todo parece gris y perdido, tú vienes, con tus rayos de luz y esa sonrisa que desarme un ejército sin disparar un sólo tiro, y ya, todo se arregla y todo parece mucho mejor. Gracias por ser como eres. No cambies nunca. Te necesito. Te necesitamos en este mundo tal como eres. Abrazos y besos también para ti.

Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.