domingo, 18 de julio de 2010

Capricho de un ave

(Con audio en la voz del autor)


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Pende el nido de la oropéndola

de su pedúnculo de oro:

roto el péndulo

cae el tesoro

—por pendiente

abrupta y trémula—

donde yace

—roto oro—

el nido de la oropéndola.


(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor. Puede apagar el sonido del blog si éste interfiere con su audición)


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3 comentarios:

Domingo dijo...

Aquí porque la calidad de lo que escribes te acompaña, pero de no ser así, amigo Pedro, tú podrías leer el prospecto de un jarabe para la tos y seguiría sonando bien. Y es que con esa voz que natura te dio es muy difícil hacerlo mal. ;)

Reina de Camelot dijo...

Hola Pedro, he venido hasta tu isla a desearte una feliz semana..tus escritos con tu voz, son muy buenos, felicitaciones!

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Qué bonito el áureo pedúnculo de esa oropéndola...sobre todo cuando es tu voz la que conduce el poema, ya de por sí precioso. Mis felicitaciones, mi querido amigo. Un besito.

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La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.