sábado, 6 de noviembre de 2010

Relato de una ficción americana I

De Diálogos con el éter


— Hoy hablé con los espíritus.

Me lo dijo, apenas contenida la marea exorbitante de sus cabellos anochecidos contra el segmento que la ventana a sus espaldas le arrebataba al Caribe.

Era un ser mágico. Desnuda se paseaba, en compañía de la brisa, ausente de todo pudor. Volaba a veces, sin mover siquiera un vello, sentada en cuclillas con los ojos cerrados y los pezones erectos. Volaba con el pensamiento, sondeando esferas y planos temporales desconocidos y entonces su piel adquiría un resplandor cobrizo, de carbón en ascua; tibia y casi fluida. Al tocarla sentía yo la transferencia de corrientes de disímil frecuencia subir por las puntas de mis dedos hasta llegarme al corazón y luego al estómago y los órganos genitales.

Se había aparecido una noche, frente a mi mesa de trabajo y allí se quedó hasta el amanecer, consultando los orishas y entonando por lo bajo una tonadilla rítmica y melodiosa en una lengua celeste anterior a la lucumí.

Había venido de adentro de mí mismo –quiero decir, de los páramos de mi mente –, convirtiéndose así en la alegoría más exquisitamente lúbrica y paradójica de una página en blanco –preñada de imágenes ingrávidas, de sueños siniestros, de irremisibles desesperanzas; de sangradas compensaciones, de ideas en fuga que como música se escapaban al razonamiento de la lógica, refugiándose, azoradas de su propia belleza, en las oscuras buhardillas del pensamiento.

La llamé Setiré que en el habla armoniosa de los persas significa estrella.

Echada a mis pies, como una hoja suelta, Setiré me refirió todos los misterios del origen. Me enseñó su cuerpo por dentro, claro y etéreo, sin músculos ni sangre ni huesos. Sólo notas traía el aire que hacía pulsar sus venas: un aire puro, no adulterado, de cima de montaña en la mañana original de todos los génesis (tan puro que las ideas huyeron en vértigo y quedé con la mente en receso, transparentada a las cósmicas luces de otros universos; testigo embrionario de mi propio nacimiento).

— Hoy hablé con los espíritus — repitió.

El Caribe está en sus cabellos. La veo elevarse, vana y expansiva como un pájaro con plumaje de alientos. Me cabalga a horcajadas. Luego, aún jadeante, gravita sobre mi intelecto.

Setiré es esta página sobre la que escribo.


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10 comentarios:

Susi DelaTorre dijo...

Sugerente, hermoso y sutil.

Me ha encantado pasar por este Caribe y por los cabellos de Setiré.


Un saludo!

Suso dijo...

Satiré, trae la calma, el aire del caribe, la sensualidad... un texto excelente amigo mio y sorprendente por la manera en que transmites y sientes en cada letra. Un fuerte abrazo amigo cubano, buen fin de semana para ti.

Rosana Martí dijo...

Una fantasía realmente bien diseñada y sutil, una composición del sentir de un ser humano, hasta el punto de ver más allá de lo que sentimos. Con uns sensualidad fina y delicada. Un fuerte abrazo mi querido amigo, gracias por tus palabras a mis escritos, tus comentarios clavan la esencia de lo que quiero transmitir. Feliz fin de semana.

PRINTOVA dijo...

Vengo a invitarte a visitar a un nuevo amigo bloguero que comienza en este mundo, tiene pocos seguidores y como todos sabemos al principio es algo duro conseguir que vayan a visitarte. Por ello como amig@ te pido que echaes un vistazo y te hagas seguid@r si te gusta su blog.

http://losintentosypiruetas.blogspot.com/

Muchas gracias, un besote enorme.

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Pues que bonita página en blanco tiene mi niño!!! Esa Setiré con el Caribe en sus cabellos, como un pájaro con plumaje de alientos, me ha cautivado. Ojalá se me aparezca a mí también esa musa inspiradora de tez cobriza y etérea cada vez que arrastre, pesarosa, mi bolígrafo sobre una cuartilla. Me ha encantado esa prosa fluida y henchida de metáforas y hermosos vocablos que empleas, mi muy querido Pedro. Te dejo un beso bien grandote y disfruta mucho de lo que resta del fin de semana, tesoro.

Leonel dijo...

Amigo mio, como vez, he luchado con este mar pero al final he logrado llegar y ha valido la pena, me encuentro en medio a tu relato lleno de poesia y sugerentes imàgenes que evocan en mi recuerdos de esa tierra en el medio del mar caribe. Me haces viajar con la imaginación para sorprenderme con el final.
Enhorabuena.
Un fuerte abrazo.
Leo

Roger Rivero dijo...

Un testo que evoca el llamado de la tierra con ese toque particular de sensualidad y detalles que solo tu sabes componer, eres multifacético, increíble Pedro, es un placer leerte, un abrazo grande, Roger

MarianGardi dijo...

Nolo dudes que es ella.
Besos

CAROLYNE dijo...

adoptaria ese nick tan bello, como tus letras.
Setiré estrella de magia y misterio.
besos

CAROLYNE

Marcos DK dijo...

Ha sido una experiencia fantástica y muy placentera leer este relato tuyo. Espero tener tiempo para visitarte más a menudo; a valido la pena pasar por tu casa.

Un saludo

Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.