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viernes, 2 de octubre de 2009

Poema acusatorio

A quien pueda interesar.


Produjo Usted

cien poemas

y los desechó

como mala madre

que va al río

a lavarse el aborto

de un hijo,

porque era indefenso,



porque no venía concebido

con las barbas del tiempo

pegadas a la ingle.


Usted los botó,

al cesto

como a una fosa común

sin beso cristiano,

como se echan

a un hueco del camastro

los péndulos exhaustos

de una prostituta

maltratada de sífilis.


Usted

que toma “vino fresco

en viejos odres”

y se fue a la retaguardia

por huir de la Vanguardia,

o del Avant-Garde,

—qué sé yo—,

y que no dice carajos

en sus versos contados

de avaricia;

que no sabe del dolor

que cada parto me trae.


Usted que vive

escondido

en el exilio

de mazmorras que mueren.




miércoles, 30 de septiembre de 2009

Defensa poética de la prosa

Me dicen

—dicen ellos,

dice él—

que mis versos,

mis versos amados

de ayer y siempre

tienen la esterilidad

ambigua

de la fluidez

prosaica;

que las imágines son como pájaros

—aquí

y allá—

que los nombres antológicos

sólo adquieren vida

en la cápsula



cósmica

de una idea

cautiva.


Me insultan ellos

—él—

despojando de palabras

mis palabras.


Desnudándolas.


Me insultan y me agobian.


—Ellos—.

—Él—.

—Los críticos—.


Divorciando la poesía

de su paisaje terreno;

dándole alas a un verso

que no es

sin la palabra;

cazando su ascenso

que puede perderse

en los barrotes seculares de la forma.


Lástima de verso.

Lástima de poesía ausente

que detesta los pechos de su madre.


Tengo

_dicen ellos,

dice él—

un amor

desmedido y perverso

por la libertad de la estrofa

que viaja

sin destino;

—dicen ellos,

dice él—

y me acusan, entonces,

de un delito supremo

que conspira con la idea.


Yo

concedo mis hombros mudos

a la defensa de los egos

—los suyos y los míos—

y me escudo

en la flor infinita

del tiempo.


Ellos.

Él.

Yo.

Nosotros.


Perdidos en el feudo del estilo...


Lástima de verso con alas

sin paisaje terreno.


Lástima de poesía ausente

que detesta los pechos de su madre.







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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.