En el bolsillo
de lo cotidiano eres
llave y eres puerta.



                               &
En el bolsillo
de lo cotidiano eres
llave y eres puerta.




Poema del trigésimo aniversario
(Con audio en la voz del autor)
No hemos sido
perfectos
pero somos
aún
amantes.
No coincidimos
siempre
pero somos
grandes amigos.
Vinimos
en la marea
desde galaxias finiseculares
pero habitamos
—por amor y por instinto—
un mismo
planeta
de oxígeno...
Siento
¡ira! —¡a veces!—
mas te veo
dormido
y eres como un ángel
hermoso
con alas de melancólica
cabalística
fantasía.
Es entonces
que presiento
que desde adentro
me ilumino...
¿Qué sería
de mí
sin la verde
luz
de tus ojos de príncipe?




(Con audio en la voz del autor)

Se pone el sol en tus ojos:
en ellos me contemplo
—amanecido e imbatible—
como en aquella madrugada
de chisporroteos
e irrepetibles caricias
cuando erigimos el sentimiento
—que nacía del aleteo de nuestros vientres—
en obelisco cuya sombra
infalible
nos protege del fulgor persistente
y la decrépita polvareda
de pretéritos
eclosionados
abatidos astros
pulverizados
más allá del átomo
y su dominio estelar...
Soy feliz
en este instante
flotando en la verde marea
de tu mirada
boyante y dichoso
como gaviota que cabalga
un cardumen de unísonas
incandescentes
trascendentales preseas de agua..
Son tiempos de prueba
pero llegaremos
bastón tembloroso
y el amor
a cuestas
—como recompensa—.




de ti
es
recurrente
fantasía;
ejercitación
rabiosa
del orgullo;
anacrónico
malabarismo
de cansado intelecto
y nebulosa
duda;
ensayo
de oblicua
independencia
que no reconoce
soberanía
sin ti.

Un abrazo de estrellas.
Una canción
en los labios
del más sensible poeta.
Queja en la aurora
que vaga
la blancura inaudita
de la pureza ideal.
Beso de tibios placeres.
Amanecer de ilusionoes
y esperas.
Flor mía
prendida a las sienes
de mis sueños
más queridos.
Promesa hecha rocío
en la sed
de mis desiertos.

La metáfora de un gesto
se deshace
en el nicho de tu cuerpo
que rompe cánones,
palabras,
y tiempos
de labios exhaustos
en la blasfemia
de un nombre.
Se refugian
–mi deseo y mi conciencia–
en la pasión exiliada
de tu ser más prohibido
buscando la calma excitada
de amor que crece
en vertical
infinita,
y me baño en tus caricias
que vedan
un paraíso secreto
de selvas
y ríos sin mar.
Disfrutan mis manos
la paz de tus montes.
Se rinde la boca
a la beligerancia
de un beso húmedo
que recorre la encrucijada
de caminos abiertos
y distantes,
sondeando profundidades
ignotas
de fuego y agua
que huelen
a música
de ti.

A ti.
Eres todo lo
bueno.
Todo lo sano.
Todo lo malo.
Todo
y es suficiente.
Eres mi droga.
Toda la esperanza.
Todo el desencanto.
Todo lo que existe.
Todo lo que existirá.
Todo
lo que nunca existió.
Todo y nada
y es suficiente.
Eres yo.
Todo amor.
Todo enemigo.
Toda arena.
Todo río.
Todo redondo.
Todo arista.
Todo pasado.
Todo presente.
Todo intento futuro.
Todo.
Eres.
Y es suficiente.

