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domingo, 26 de diciembre de 2010

De la Gran Escena: Post-Navidad

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares, sobresalientes e insólitos...





— Estuvo aburrida la Navidad anoche.


— Sí; muy aburrida...


— Todo parecía tan plástico; tan perfecto...


— Lo animales tenían cara de torturados; no cambiaron la expresión en toda la noche.


— Y no sé si te fijaste que había varios bombillos fundidos y nadie hizo por remplazarlos.


— Sí, deslució todo el esfuerzo.


— Todo...


— Y ni siquiera lloró o se movió El Niño en el pesebre.


— No; y eso que no dejé de mirarlo a ver si se movía o hacía algo.


— Y dicen que esta es época de milagros...


— Así dicen...


— Pues yo no creo...


— Tal vez esperamos demasiado.


— ...



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sábado, 2 de octubre de 2010

De la Gran Escena: El Decálogo de Horeb

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares, sobresalientes e insólitos...


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— Apúrate, que pasa el tiempo de la conjunción.


— Ya termino las instrucciones...


— ¿Tan importantes son para ti estos especímenes?


— Mucho más que un experimento genético.


— No tienen gran capacidad... Ajústate a instrucciones simples.


— Son solamente diez directivas.


— Escríbelas en imperativo, o terminarán no haciéndoles caso.


— Eres pesimista.


— Nunca me pareció viable este experimento...


— Lo siento por ti. Son curiosos y blandos... y aprenden.


— Se reproducen y pelean entre sí como el resto de los especímenes mutados.


— Son diferentes. Piensan.


— Date prisa; ya casi se alinean las coordenadas en el cuadrante de Sirio...


— Aterriza sobre ese promontorio un momento; las dejo al cuidado de Moshe...


— Le tienes fe ciega a ese mutante aunque tiene la barba llena de piojos.


— Él sabrá qué hacer con las tabletas.


— Ojalá. ¡Date prisa!


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sábado, 18 de septiembre de 2010

De la Gran Escena: Entre lobos...

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares, sobresalientes e insólitos...


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— Hacía tiempo no disfrutaba tanto de una noche...


— Me alegro. Ha sido mejor de esta forma que enfrentarnos en una guerra sin ganador posible.


— ¿De veras habrías lanzado tus mísiles?


— No me estabas dando otra alternativa...


— No encontré otra forma de hacer que vinieras y me dieras lo que por tanto tiempo me habías negado...


— Es un chantaje, ¿sabes?


— Sí, pero totalmente efectivo.


— ¿Qué dirá de nosotros la Historia?


— Que fuimos responsables; que somos los pilares del Nuevo Orden Político Mundial; que antepusimos la estabilidad del orbe y la integridad del planeta en el último momento... Que estuvimos negociando incesantemente por cuarenta y ocho horas a solas y a puerta cerrada, sin consejeros ni asistentes; en un tête à tête y un heart to heart que terminó por dar frutos sorprendentes y un viraje substancial en la dinámica y la estructura de nuestras relaciones bilaterales y nuestra proyección internacional como líderes de una nueva generación mucho más abierta a la negociación diplomática y al pragmatismo de Estado... Que en diciembre se ratificará simultáneamente en nuestras respectivas capitales el nuevo Tratado de No Agresión y Limitación del Uso de Armas Nucleares...


— Si supieran...


— Si supieran...


— Tenga buen viaje de regreso a su país, Señor Presidente...


— Quede usted con Dios en el suyo, Señor Presidente...


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jueves, 2 de septiembre de 2010

De la Gran Escena: La boda

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares y sobresalientes...



— ¿Aún no llegan los novios?


— No, todo está listo; pero aún no llegan.


— Ha venido mucha gente...


— Sí, un montón. En la iglesia no cabe un alma y el salón del banquete rebosa de invitados, según un texto de Esperanceja.


— Me contó Ciclana que todas las orquídeas blancas fueron importadas directamente de Maui y las rosas rojas, de Colombia.


— El pastel de bodas lo confeccionaron en París y lo trajeron esta mañana en un vuelo especial de Air France.


— ¡Qué manera de gastar dinero! ¿No?


— Sí, pero ambos tienen muy buenos trabajos, a pesar de la crisis...


— Se compraron un apartamento en Manhattan Beach. Me dijeron que tiene lavamanos y bañeras de vidrio nevado.


— Estas bodas son una locura... Tanto gastar, y después viene el divorcio.


— ¿Y por qué dices eso? ¿No será que te da un poco de envidia?


— No, si yo ya me he casado y me he divorciado tres veces, tú lo sabes... Mi último marido fue un cabrón que sólo supo hacerme dos hijos e irse con otra, dejándome sus deudas. Por eso es que lo digo. Me sobra experiencia...


— No todo el mundo actúa ni piensa de la misma manera.


— Eso es cierto, ¡gracias a Dios!


— Dicen que Mengano llevará un smoking de raso de seda de Armani.


— A mí me contaron que Zutano vendrá con un frac espectacular de Lagerfeld.


— ¡Ahí llegaron los novios! ¡Qué lindos! ¿No?


— ¡Guapísimos! Si hasta me pongo mal... Me dan ganas de llorar...


— ¿Por qué? ¿Tanta emoción te da verlos...?


— ¡Qué emoción ni qué niño muerto! ¡Me da rabia que chicos tan guapos ni siquiera se fijen en una! ¡Qué desperdicio!


— Tú lo has dicho, Fulana: ¡qué desperdicio!


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domingo, 29 de agosto de 2010

De la Gran Escena: Hasta que el tren nos separe...

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares y sobresalientes...


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— ¡No me fastidies más con tu intromisión en todo! ¡Si me levanto, si me acuesto, cómo me siento, qué como, cuánto duermo, cómo debo vestirme si llueve, cuánto tengo que descansar para no estar estresado! ¿No te das cuenta que somos diferentes...?


— Sólo he querido ayudarte, aconsejarte... cuidarte. En estos treinta años he querido ser para ti una buena compañera. Te alerto, simplemente, de todo cuanto creo podría dañarte o ser nocivo para ti...


— Si quieres ser buena compañera, hazme un favor: déjame hacer las cosas a mi modo sin dar opinión ni tratar de cambiarme. Si mañana me coge un tren, era mi destino. Contra eso, nadie puede.


— Como quieras... Te lo juro...


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—¿Está usted segura que no vio la locomotora antes de impactar el sitio donde se encontraban ustedes...?


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FIN


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miércoles, 11 de agosto de 2010

De la Gran Escena: Entrega

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares y sobresalientes...


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— Mi marido no me ama.

— ¿Cómo sabes?

— Hace años no me toca ni me dice que soy hermosa. Apenas hablamos cuando llega del trabajo. Estoy segura de que tiene otra.

— ¿Y tú le has dicho?

— No. Soy demasiado orgullosa.

— ¿Por qué no te divorcias?

— Porque lo amo.

—¿Lo amas?

— Sí, a pesar de todo...

— Entonces no tiene remedio. Mejor me das un beso y continuamos haciendo el amor...


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viernes, 25 de junio de 2010

De la Gran Escena: Ambigüedades

La Gran Escena es la vida. De ella, sus actos más peculiares y sobresalientes...


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— Me gustas mucho.


— Y tú a mí.


— Qué paisaje tan lindo, ¿verdad?


— No tan lindo como tus ojos...


— ...


— ...


— ¿Ya hablaste con ella?


— Aún no; está embarazada... ¿Y tú, hablaste con ella?


— No; pero hablé con su amante...


Pedro F. Báez-May 2010






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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.