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miércoles, 23 de febrero de 2011

Pequeño homenaje póstumo a Orlando Zapata Tamayo

(Reposición con nuevo audio y el Himno Nacional de Cuba, de fondo. Esta versión del himno fue grabada hoy directamente de una emisora de radio cubana. Es el mismo himno que oyó Tamayo tantas veces, y como él, todos nosotros, los de adentro y los de afuera.)


Hoy se cumple el primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, víctima de la dictadura cubana y de la carencia de libertad, derechos civiles y mecanismos de protección del ciudadano cubano frente a los desmanes y arbitrariedades del régimen totalitario, obsoleto y cuasi monárquico desde el cual ejerce su nefasto poder Fidel Castro (Raúl es sólo otro rostro del mismo esperpento) sobre los destinos de Cuba desde 1959.


Foto © Orlando Luis Pardo Lazo


(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor)


Tolero y perdono casi todo... menos la crueldad.


No te mató el hambre

sino el oprobio.

Pierde una madre

su hijo.

Acoge Cuba

otra entrega.

Se nutre

con tu nombre

la Historia:

Orlando Zapata Tamayo:

negro

acusador

y hermoso

frente al tirano

que tiembla...




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domingo, 28 de febrero de 2010

Carli C4: un video de impacto para reflexionar

(Puede apagar la música del blog si ésta interfiere con el audio)


Pueden visitar al creador de este video en Soñando Cuba entre Poemas.



viernes, 26 de febrero de 2010

De manipulaciones, vituperios, conveniencias, lenguajes solariegos y el caos de la causa cubana en uno y otro bando


Desde que murió Orlando Zapata Tamayo se ha dicho mucho en pro y en contra de este hombre. Para unos, es melodramáticamente, un héroe, un mártir que marcará un antes y un después en la "lucha" por la "libertad" (me gusta mejor la palabra democratización) de Cuba y contra el régimen totalitario imperante bajo la égida de la dinastía hereditaria de los hermanos Castro.


Para otros, con marcado sarcasmo y malintencionada sorna, este hombre negro (sí, negro; este dato es importante por razones de percepción social, relevancia simbólica y carencia de representación protagónica —real o usurpada— de la raza negra en el proceso castrista — a favor o en contra del mismo—) es sino un simple preso común que tanto la disidencia interna de la Isla, como el exilio ultraderechista de Miami y los medios de prensa internacionales han tomado como estandarte para enarbolar la causa de los derechos humanos en contra de la Cuba "bloqueada" por el injusto y rapaz imperialismo norteamericano.


Para mí, no es ni héroe ni paria.


Escucho y leo a unos y otros y saco mis propias conclusiones:


1- Orlando Tamayo Zapata fue un hombre, no un animal dañino.


2- Fue un hombre negro y de extracción humilde (de nuevo, esto es importante para esgrimir razones en pro y en contra, desde cualquier ángulo y bajo cualquier concepción socio-política, si hablamos de manipulaciones).


3- Tiene una madre que lo llora muerto.


4- Nació en Cuba después de 1959, supuestamente en un país donde no existe la discriminación racial ni social y donde debido a la "maravillosa igualdad social" y los "inalienables logros y derechos de la clase proletaria que cada día progresa y tiene más", no es necesario robar ni delinquir (sic).


5- Los presos comunes viven en condiciones aún más infrahumanas que los presos políticos que están en la mirilla de la opinión pública mundial. Que su nombre estuviera o no en una lista en tal o cual año es intrascendente.


6- Fuera preso común o no, con un pésimo historial de actividades delictivas y antisociales, Orlando Tamayo Zapata era un ser humano, bajo cualquier óptica y dentro de cualquier ideología que se precie de un mediano grado de civilización y sensibilidad ciudadana.


Por todo esto, y cubana y sabrosamente hablando, me cago en los dirigentes obsoletos de Cuba, me cago en el exilio anquilosado de Miami, me cago en los comentaristas, los periodistas, los expertos, los politólogos, los demagogos y los "blogueros" de pacotilla que pretenden manipular y/o distorsionar la realidad y la trascendencia real de este suceso.


Orlando Zapata Tamayo fue un hombre cubano negro de 41 años que murió en la cárcel sin la adecuada atención médica y pidiendo agua por 18 días mientras se la negaban como castigo a su rebeldía (patriótica o personal; qué más da).


Un caso similar en Estados Unidos provocaría de inmediato investigaciones independientes y audiencias públicas en las salas del Congreso con subsecuentes leyes y directivas para evitar tales abusos, amén de la remoción y encausamiento de los perpetradores, desde el inicio.


Pero no sucedió en Estados Unidos. Sucedió en Cuba.


Sea donde fuere, para mí la evidencia disponible e irrefutable es suficiente.


Murió un ser humano y mi corazón está de luto.


Y para los cínicos, que todo lo ponen en duda y todo lo "tiran a mierda" y "a guasa": sí, cuando me entero de que alguien ha muerto aplastado por un edificio, arrastrado por una tsunami, tiritando de frío y abandono (como las víctimas del Hospital Psiquiátrico de La Habana a principios de enero) o bajo las ruedas de un accidente —en la televisión o en los blogs que leo—, también me entristezco, aunque no los conozca ni sepa sus nombres.


Tal y como mencionó a raíz de la tragedia de Haití un amigo (cubano residente en la Isla) en su blog de temas amables — trayendo a colación la antiquísima y hermosa costumbre de los judíos que callan en señal de duelo y respeto por sus muertos y los familiares que le sobreviven—: a veces el mejor homenaje es guardar silencio.


Silencio, hágase, pues.




jueves, 25 de febrero de 2010

Sentencia

(Con audio en la voz del autor)


Para el Mayor Filiberto Hernández Luis, quien le negó el agua por 18 días a Orlando Zapata Tamayo mientras éste languidecía, enfermo, torturado y en huelga de hambre, hasta su muerte por falla renal el 23 de febrero de 2010. Usted no es un hombre; no es siquiera un animal... Usted, Mayor, es un asesino cobarde y asalariado por la dictadura más antigua y totalitaria del continente americano y como tal, deberá morir —cuando le llegue su hora—, sin perdón, sin paz y sin honra.



Al esbirro que negó

el agua

véngale

un océano de sedes

que reviente

sus riñones

en orinas

hasta la boca

para que no pueda

pedir

ni absolución

ni rescate

sino hincarse

y de bruces

maldecir

al tirano

que lo hizo

un ángel

oscuro

sin

misericordia

ni decencia

ni alma.


(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor. Puede apagar el sonido del blog si éste interfiere con su audición)




martes, 23 de febrero de 2010

Pequeño homenaje póstumo a Orlando Zapata Tamayo

Tolero y perdono casi todo... menos la crueldad.


(Con audio en la voz del autor)



No te mató el hambre

sino el oprobio.

Pierde una madre

su hijo.

Acoge Cuba

otra entrega.

Se nutre

con tu nombre

la Historia:

Orlando Zapata Tamayo:

negro

acusador

y hermoso

frente al tirano

que tiembla...


(Active si desea escuchar este poema en la voz de su autor. Puede apagar el sonido del blog si éste interfiere con su audición)







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Mi foto
La Habana, Cuba, Los Ángeles, Estados Unidos
Nacido en La Habana, Cuba, el 3 de diciembre de 1960. Emigra a Estados Unidos en 1980, a través del éxodo masivo de Mariel. Ganador de numerosos concursos de poesía, literatura y ensayo en Cuba y Estados Unidos. Publica su primer poemario, "Insomnia" en 1988, con gran acogida por parte de la crítica especializada y el público. Considerado por críticos y expertos como uno de los poetas fundamentales y representativos de la llamada Generación del Mariel junto a Reinaldo Arenas, Jesús J. Barquet, Rafael Bordao, Roberto Valero y otros.